Modalidades básicas de pesca

Pesca a la inglesa

 

 

 

 

 

No deja duda de su origen el indicativo nombre de esta modalidad. Sus características fundamentales son la larga distancia a la que se procura la captura, lo que obliga a un lance lejano con una buena técnica y una velocidad del flotador cercana a los 150 Km/h, y la técnica requerida para el cuerpo -algo echado hacía atrás, a diferencia de lo que ocurre en la mayoría de las modalidades- en el clavado. La línea recta entre cuerpo, caña y flotador es esencial para desarrollar con lógica este método. Puede hacerse de pie o sentado/a.

Las especies buscadas están influenciadas también por la distancia del pescador al engaño tras la hundida. A esa distancia no podremos hacernos con peces mayores, por lo que se pretende la pesca de medianos como: percas, barbos, cachos, carpas, y especies de ese estilo.

El equipo debe incluir: caña larga, ligera y resistente, con empuñadura larga que se usará en la técnica desarrollada como prolongación del brazo y no sólo como simple sistema de empuñadura; carete rápido y desplazable en el eje de la caña; sedal adecuado; flotador.

En la pesca moderna la elección del flotador ha ganado importancia. Infórmese en tiendas especializadas. Tanto para esta parte del equipo como para el resto comunicando a su vendedor especialista el método y técnica que quiere practicar, le suministrarán el mejor material.

Pesca al coup

Pesca de origen francés en la que la técnica se centra en el arrastre del cebo hacia el pez de la manera más natural posible -aprovechando los movimientos de la corriente- desde un puesto fijo.

Tal vez la elección del cebo sea uno de los pasos más importantes en esta modalidad junto con la selección del tramo fluvial incluido el conocimiento del comportamiento de los ejemplares de la especie que van a constituir la captura, el estado de las aguas y las condiciones climáticas.

Las especies que esperamos que entren al engaño son los ciprínidos pequeños como barbos, bogas y carpas menores.

En tanto al equipo la elección de la caña debe ir asociada a la anchura del cauce y de la vegetación en él presente -tipo, espesura y dureza-. Habitualmente se emplea una caña de 5 a 8 metos. Es importante en este método que la caña trasmita sensibilidad, más que su resistencia, por lo que es común el carbono en su composición mayoritaria. El carrete es opcional, en realidad es más puro el sistema sin él, pero si se elige ha de ser de buen freno y de recupración rápida y ágil. El sedal cuanto más fino mejor, todo lo que permita el tamaño de las capturas a las que destinamos la pesca. Sí es importante que el anzuelo sea de los dotados de 'micromuerte' ya que este tipo no rompe el cebo y permite una mayor naturalidad en la técnica de acercamiento al pez y un mejor engaño.

El abanico de cebos a elegir es inmenso: desde pan, pasta o frutos secos, hasta hasta gusarapas, lombices de tierra o gusanos, etc. Cada pescador sabe por la zona y la especie y tipo de captura qué le conviene más.

La elección del flotador está en función de la actividad de las aguas: para aguas calmadas se emplean los longitudinales y para aguas más turbulentas los de forma ovoidea. Se dotarán de plomadas de entre 10 y 60 mg., más cuanto más distancia y profundidad de pesca. El mayor de ellos es recomendable para aguas lentas y paradas -estanques y similares-.

El lance consiste en dejar hundir el engaño aguas arriba de la zona donde se encuentran los peces. La técnica consiste en procurar el avanzado del anzuelo cebado sobre los demás, lo que se consigue con un buen manejo de la caña. La picada se da desde suave a contundente y se identifica por el movimiento característico del flotador.

[Pesca Boloñesa]

Se trata de una técnica de la modalidad de coup, con origen italiano, a mucha mayor distancia con caña de extraordinaria longitud y carrete de tambor fijo. Se practica en ríos con profundidad menor de 4 metros y con aguas de turbulentas a medias corrientes.

Pesca al lanzado

Por el uso único de este tipo de cebo, la pesac al lanzado también es conocida como 'pesca con cucharilla'. Requiere tal conocimiento de la zona y exacta disposición del engaño en el lugar adecuado que muchos buenos pescadores la llaman también 'persecución o caza', puesto que la técnica a desarrollar en la modalidad tiene como objetivo prioritario el de identificación intuitiva de la zona que ronda la pieza y 'ponerle delante' la cucharilla, provocar.

Las capturas buscadas con esta modalidad son de buen tamaño y peso, desde salmones en aguas de corrientes fuertes, hasta las buenas truchas cuando no entran 'a la mosca', y es la mejor para el lucio.

Se uitliza una caña corta -menos de dos metros, flexible y resistente, cuya característica específica más destacable ha de ser la posisición relativa alta de la empuñadura, aconsejable por el peso de las capturas. El carrete es ligero y de rápida recuperación, habitualmente se escoge uno de tambor fijo. El peso de la cucharilla, sobre todo cuando pescamos en ríos de gran caudal y buscamos piezas grandes, suele torsionar el nylon. Para evitarlo se emplea el torniquete. El sedal será todo lo fino que permita la previsión de tamaño de capturas e invisible a los peces. El cebo es la cucharilla y su elección es crucial para el éxito de la práctica. Las recomendaciones generales al respecto son:

               - cucharillas grandes: para capturas grandes y/o ríos caudalosos.

               - cucharillas de color oscuro: para aguas muy claras.

              - cucharillas doradas: para fondos fangosos o con mucha piedra; también es la más usada para días con mucha luz.

                - cuchara plateada, brillante: aguas turbias.

Se trata de una modalidad con gran variedad de lances. Si se quiere situar el engaño en la derecha y en lance se comienza por la izquierda -o si se procede justo al contrario- se dice que es un lance 'de revés', para ejecutarlo con buena técnica debe colocarse la cucharilla cerca de la punta de la caña. En la técnica de 'ballesta' se coloca la cucharilla a la altura del carrete y se tira de ella hasta que se flexiona la punta de la caña, entonces se suelta para que caiga exactamente en el lugar escogido. Cuando la zona de pesca está muy despejada de vegetación y otros obstáculos se puede elegir lanzar por encima de la cabeza de atrás hacia delante, se llama 'lance vertical'. Por último cuando se realiza una proyección del hilo de abajo a arriba se denomina 'bajo mano'.

Pesca desde pato

Pudiera explicarse a quien desconoce el concepto que el pato es híbido entre una balsa neumática y un flotador tradicional. De hecho el clásico y menos complejo es el redondo en el que el pescador debe incluirse de la misma forma que lo haría en uno de aquellos. Para facilitar la entrada por uno de sus márgenes se han creado los más actuales 'en U' y, por útlimo la más actual tecnología aplicable que es la de 'tipo catamarán', pato que se conforma con dos torpedos separados por el asiento, situado en un plano superior, postura más cómoda para el pescador.

Son esenciales para completar el equipo el vadeador -que ha de escogerse de un material suficientemente aislante, como el neopreno o similar- y las aletas específicas para esta práctica. Sin embago, estas útlimas pueden ser suprimidas en el caso de utilización del pato 'catamarán' que puede llevar remos e incluso motor.

Tal vez no lo parezca pero entrar en el agua con el vadeador, el pato y las aletas colocadas no es operación sencilla. Lo más cómodo es hacerlo de espaldas. Pero hay casos en los que no es posible por condiciones naturales de pendientes u otras. En esos casos parece más recomendable colocarse las aletas una vez dentro del agua.

Después hay que desplazarse con soltura, técnica que requiere mucha práctica.

Este sistema no debe emplearse en condiciones que comprometan la estabilidad del pescador como vientos fuertes o aguas distintas de las calmadas en estado de dominables.

Es el tipo de pesca fluvial en la que más se 'acerca' el hombre al pez. Así puede pasar horas sentado en el dispositivo adecuado del pato con suaves movimientos y aplicando la técnica que convenga según la captura deseada y el lance escogido.

La modalidad fue creada para la pesca del lucio, la trucha y el black-bass; sin embargo su uso se ha ido difundiendo y se han obtenido resultados espectaculares en capturas como las carpas, los barcos y, sobre todo, los siluros.

Los lances dependerán de las técnicas que conozca y elija el pescador. No existe ninguno propio de la modalidad. Sí han de tenerse en cuenta las limitaciones de movimiento que supone tener la superficie del cauce fluvial a la altura de la cintura. Con los cebos y el resto de aparejos del equipo ocurre lo mismo: tan variable como la técnica aplicable y el tipo de captura deseado.

 

Pesca con rapala

Entre las horas de pesca sobre las tranquilas y lacustres aguas del Paijanne observa. Entiende Lauri como el más lento del grupo de los pequeños es alimento una vez tras otra del primero de los mayores que les siguen. Talla un pequeño corcho a imagen de los de delante, lo protege con película de revelado fotográfico y emplea algunas fundas de chocolatina para terminar el trabajo. Resulta ser éste un engaño tal para el primero de los mayores que se dice que se veía a Lauri en los buenas jornadas con más de 300 kilos de capturas.

Lauri Rapala vendió su cebo artesanal desde 1936 y creó una empresa que lo mejoró y adaptó a los tiempos. Cada producto de Rapala se agotaba a su salida al mercado. En nuestros tiempos ha merecido una modalidad específica. Así como en origen el engaño diseñado y esculpido por el experto y observador pescador se asemejaba al más lento de los peces pequeños que precedían a sus depredadores, ahora aquel es difícil de distinguir de un pez real, incluso para los humanos.

El Shad Rap fue el señuelo de fabricación masiva que agotó primero Rapala. Se dice que tal fue el éxito en los EEUU que se alquilaban las Rapalas Shad Rap por días. En algunos escritos y noticias del momento se llega a citar su arrendamiento horario.

La Historia de Rapala es grande en sí misma y engrandece a la Pesca como profesión y como fenómeno mundial de ocio, recreo y deporte en contacto con el Medio Natural.

Hoy las innovaciones y la investigación de Rapala, tras su muerte en 1974, son continuas, sus productos son probados en acuarios hasta que se aprecia que 'nadan' del mismo modo que el pez al que imitan. Vende más de 20.000.000 de unidades al año.

Hay gran variedad de Rapalas, la mayoría de ellos realizados con una base de madera de balsa que es lo que les otorga ese movimiento característico tan similar al de sus modelos. No se entra en este texto a valorarlos ni describirlos, los más importantes son: flotantes, hundidos, articulados, rattling y suspendidos.

En lá técnica es básico el control del lance, pues debe caer el engaño en el punto que se ha detectado como lugar de posible captura. Se deja entrar suavemente en el agua después hasta que ésta recupera su equilibro superficial. Entonces, siempre con movimientos suaves, se hace nadar el rapala.

Es importante, para la táctica de pesca, saber que la mayoría de los ataques se producen a una distancia de aproximadamente 1,5 ó 2 metros del lugar donde se dejó descender el rapala.

Puede emplearse el lance que se desee siempre que éste permita seguir la técnica básica descrita. La caracterización del clavado dependerá de las piezas de captura, la distancia de pesca, el estado de las aguas, etc.

 

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